CRÍTICA El rastro

Mar 6, 2025 | Reseñas Series

La novela negra nórdica ha tenido en las últimas décadas a autores que se han convertido en referentes internacionales como los suecos Stig Larsson y Henning Mankell. Algo similar ha ocurrido en la series, que además de adaptar las novelas de estos autores, han creado un estilo reconocible: personajes contenidos y difícilmente descifrables, pausa en el ritmo narrativo y protagonismo del paisaje como elemento esencial de la investigación. Netflix, siempre atento a las modas audiovisuales, no ha dudado en aprovechar este nicho para ofrecer a sus suscriptores estas historias de crímenes en países tan gélidos de carácter como de clima.  

El rastro es una serie breve de apenas 4 capítulos basado en un hecho real: el asesinato de un niño de 8 años y una mujer de 56 a plena luz del día en la ciudad sueca de Linkoping en el año 2004. Este suceso impacta a todo el país, pero la investigación se complica hasta niveles incomprensibles. El protagonista de la serie es un detective minucioso a punto de tener un hijo, que no duda en dedicar toda su vida al macabro crimen. 

Contado con un detallismo que en ningún momento cede al morbo, el guion de la serie tiene un arranque que atrapa y un final que concluye aceptablemente. No es una ficción que termine de hacer un desarrollo completo de los personajes, ni tampoco el desenlace de la trama es lo suficientemente sugestivo. Aún así, en medio de tanto thriller acelerado artificialmente y efectista, El rastro es una serie notable, que juega con la elipsis y la dosificación de la información. Le falta ese punto emocional y metafórica que hubiera engrandecido una historia cuyo desenlace resulta más bien prosaico y funcional. 

Entradas Relacionadas

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *