La historia real que cuenta esta serie tiene todos los alicientes para convertirse en una de esas producciones pletóricas de morbo. Pero su creador, el británico Saul Dibb (Suite francesa, Muerte en Salisbury), es un director y guionista con personalidad que sabe contar con elipsis y sugerencia. Si a eso unimos el trabajo del magnífico reparto liderado por el veterano Timothy Spall y el joven irlandés Eanna Hardwicke, la serie resulta perturbadora, pero equilibrada. La tensión de la trama se mantiene en 4 capítulos en que se hace una crítica muy sugerente al sentimentalismo religioso y su adopción ingenua de la ideología de género.
DocenteMENTE Digital acerca la alfabetización mediática a los centros educativos
Docentemente Digital es una iniciativa orientada a reforzar la formación del profesorado en ciudadanía digital y alfabetización mediática, proporcionando recursos prácticos y actualizados para su aplicación en el aula y contribuyendo al desarrollo de competencias...




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