Estamos demasiado acostumbrados a asociar a Astérix y Obélix a la animación 2D, con películas tan divertidas como «Astérix el galo» (1963) o «Las doce pruebas de Astérix» (1976). Pero esta nueva version de Netflix en 3D mantiene el estilo original incluyendo algunos guiños al mundo actual.
La serie es breve y divertida de principio a fin, con un desarrollo de la adolescencia de Astérix y Obélix bastante ingeniosa. Se abandona la sal gruesa de las olvidables películas de imagen real protagonizadas por Gerard Depardieu en las últimas décadas, con un tono disparatado pero elegante.
Los más pequeños que no conozcan la historia original tienen la ventaja de que la serie empieza desde el principio, explicando como Astérix y Obélix llegaron a convertirse en los imprevistos líderes de una peculiar revolución contra los invasores romanos.




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